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- Vaga enquistada
.Seguir leyendo ... - Un antic discurs sobre la llengua catalana (i 2)
A l’acabament del passat article, si ho recordau, en Joan Alcover tractava de Catalunya redimida per la llengua. Avui en aquesta segona i darrera part començarem en el punt d’allà on ell continuava el seu discurs i deia:Seguir leyendo ... - Maravilla o pesadilla
«La lluvia en Sevilla es una maravilla». La frase suena ligera, casi musical, como si el agua fuese siempre una bendición amable que refresca calles y despierta voluntades. Pero la lluvia en el sur, estos días pasados, más que maravilla ha sido pesadilla. El cielo se abrió con violencia, y el agua arrasó. Las sucesivas borrascas atlánticas y episodios de inestabilidad —con frentes encadenados y lluvias persistentes— han golpeado con fuerza a Andalucía. Los ríos crecieron con rapidez, se anegaron caminos rurales y muchas carreteras quedaron cortadas. Hubo desalojos preventivos, familias que abandonaron sus casas ante el riesgo de derrumbe, rescates de vehículos atrapados en cauces desbordados y daños cuantiosos. El terreno, saturado tras días de precipitaciones continuas, se volvió inestable. Los muros cedieron, los taludes se deslizaron, el barro entró en las viviendas y hasta los enchufes manaban agua.Seguir leyendo ... - Quan pactar és racional, però electoralment impossible
Les declaracions recents de Felipe González, afirmant que no votarà l’actual direcció del PSOE però que no deixarà el partit, han reobert un debat incòmode: per què a Espanya resulta gairebé impensable un acord entre PSOE i PP, fins i tot en qüestions d’Estat. La seva posició no és tant ideològica com institucional: hi ha decisions que exigirien estabilitat i acords amplis. El problema no és la idea, sinó el sistema que la fa inviable.Seguir leyendo ... - No hace falta que te lo quites
Escribo esto en Jueves Lardero, ese día que como el resto del Carnaval la gente se ponía morada de comer carne y cuanta grasa mejor porque sabía que en Cuaresma los estragos se pagaban con la correspondiente austeridad. Ya tenemos a los niños disfrazados de los protagonistas de sus cuentos y los mayores a punto de sacar sus más originales atuendos en lo que fue la conocida «rua» mientras se pisan miles de confetis como si se tratase de una alfombra roja tendida a los pies de lo más extravagante.Seguir leyendo ...
26/01/2016 