Noticias
- Mn. Guiem Pons, degà dels ministres sacerdotals
A més de la seva tasca sacerdotal és un apassionat de la història de MenorcaSeguir leyendo ... - La ley y la justicia
Algo falla. La ley protege el derecho a la propiedad y ofrece un marco para hacer negocio con la vivienda. El mercado marca el precio. Pero la ley no ha protegido a Maricarmen, en Madrid, una mujer de 87 años, desahuciada de su casa, donde llevaba 71 años viviendo. La repercusión de su caso ha vuelto a plantear la necesidad de recuperar las medidas contra los desahucios, incluso vuelve a acercar a los socios de investidura, Junts incluido.Seguir leyendo ... - Els camps, per Sant Miquel, volen aigua
Els treballadors del camp, antigament, entraven per Sant Miquel. Dimarts, penúltim dia de setembre, és la seva festa. Els refranys es relacionen amb el temps que sempre va molt lligat a l’arribada de masses d’aire molt inestable. N’hi ha per a tots els gusts: «la pluja per Sant Miquel, tres dies envant, tres dies enrere, mai no es queda en el cel». O «si fa tramuntana per Sant Miquel, s’enduu l’aigua del cel». La festa també afecta als gabriels i rafels. Sant Gabriel és el patró de les telecomunicacions, la ràdio, televisió, correus i coleccionistes de segells.Seguir leyendo ... - «Soy eurodiputada»
Como he vivido los coletazos de la posguerra y la dictadura de Franco tengo archivada una frase que he escuchado en más de una ocasión: «Usted no sabe con quién está hablando», pronunciada con altanería, y dirigida lo mismo a un guardia civil que al portero de un cine. No era solo una expresión de soberbia, sino el orgullo de quién se sabe regido por unas leyes que se inclinan ante el poder. Yo mismo, a veces, he dicho lo de «soy periodista» pero no porque me creyera en un sector superior sino para reivindicar el derecho a entrar en un recinto donde se iba a celebrar un acto del que tenía que dar información; nada que ver con el «No sabe usted con quién está hablando», similar al de una eurodiputada, dirigida a un policía, que le contestó que, en cuestiones de orden público, para él era una ciudadana más. La chica esta creo que se llama Irene, y comprendo su orgullo y su satisfacción de exhibir un rango, porque además estaba presente ante el cumplimiento de una sentencia judicial, cuya pro - Sin coche
Durante años se ha librado una intensa batalla institucional por conseguir que la población corriente y moliente abandone el coche particular. Empezaron con los carriles bici con el reclamo de que era menos contaminante y un excelente aliado de la salud. Nos contaban, además, que en toda Europa es una costumbre arraigada, muy civilizada. Los mediterráneos son más bien vagos y prefirieron dejar que el carril rojo se quedara medio desierto. Después llegó el plan de la ciudad de los quince minutos, un experimento que vaticinaba urbes en las que no necesitaras ir más allá de unos pocos metros de tu casa para desarrollar toda tu actividad diaria: trabajo, estudios, deporte, atención médica, cultura, entretenimiento, comercio. No prosperó porque nuestras poblaciones fundadas por los romanos y desarrolladas en la Edad Media no se prestaban demasiado bien a ese estilo de vida tan programado. Llegó la pandemia e inventaron el teletrabajo y el telecole, pero la gente se volvió loca por el encierro y prefirió
09/11/1941 