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- Miguel Ángel Revilla y el leonesismo
Me persiguen mis raíces leonesas. Al igual que la raíz ata a los árboles al suelo evitando que estos salten por los aires con el mínimo próspero viento, el germen leonés me visita cada poco tiempo. No hay sitio al que vaya en el que no me tope con alguien que tenga alguna vinculación con nuestra tierrina. Mi novia suele decir que todo el mundo es de León. Lo parece. La providencia revela en mi cotidianeidad a diferentes paisanos palpitantes de un testimonio común. A veces siento que estoy en una partida del juego de perfectos desconocidos. Conocí a Miguel Ángel Revilla. Le dije que era de León y en cuánto desvelé mi personalidad oriunda me dijo que su mujer era de El Bierzo. Una vez más me acordé de aquello que dice Iván Redondo en su manual de que la vida son círculos. No les voy a negar que cuando concerté el encuentro con el expresidente cántabro, tuve miedo de que se me cayera el mito, de que aquel hombre que tanto he leído y escuchado fuera muy distinto a su personaje: no tiene un alter - Bierzo in Blue
Hay lugares que parecen haber descubierto algo que el resto del mundo ha olvidado. Está en el frescor de la huerta después de la lluvia, en el paseo hasta la plaza, en una conversación sin prisa, en el vino servido en una bodega o en una receta heredada. Bierzo in Blue quiere ser una pequeña rapsodia de este territorio, como aquella Rhapsody in Blue con la que Gershwin mezcló tradición clásica y jazz, convirtiendo el azul en música, ritmo y melancolía. En El Bierzo, el azul nace del paisaje, de la memoria y de una forma de vivir. Una forma de vida que ahora se estudia a la luz de las zonas azules (blue zones), territorios con una concentración excepcional de personas longevas y hábitos asociados a un envejecimiento saludable, un concepto nacido de los trabajos de Gianni Pes y Michel Poulain. El Bierzo aspira así a aportar su propia respuesta a una pregunta universal: cómo vivir más años, pero también cómo vivirlos mejor. Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Nicoya (Costa Rica), Icaria (Grecia) y - Volver de León
No sé si lo dijo algún ilustre cliente tabernario, al salir a trompicones de la tasca con el ceño fruncido y la mirada vidriosa, merced a alcohólicos y filosóficos pensamientos: «Partir es morir un poco», no lo sé. Pero es triste decir adiós a un pueblo, ciudad o tierra amada, León en mi caso, después de unos días de dicha contenida, es que desgarra una parte del alma, puesto que la felicidad solo sirve para ser recordada, sino no tiene ningún sentido. No sé si lo dijo algún ilustre cliente tabernario, al salir a trompicones de la tasca con el ceño fruncido y la mirada vidriosa, merced a alcohólicos y filosóficos pensamientos: «Partir es morir un poco», no lo sé. Pero es triste decir adiós a un pueblo, ciudad o tierra amada, León en mi caso, después de unos días de dicha contenida, es que desgarra una parte del alma, puesto que la felicidad solo sirve para ser recordada, sino no tiene ningún sentido. No es un simple cambio de coordenadas geográficas, no, es el cierre abrupto de un capí - Carracedelo pone en valor sus palomares con la presentación de dos libros
El Palomar de Carracedo del Monasterio de Carracedelo será el escenario el próximo miércoles, 19 de agosto, de la presentación de dos libros dedicados a los palomares singulares de España, una cita que permitirá reivindicar también el valor de estas construcciones tradicionales en El Bierzo. El acto comenzará a las 11:30 horas y contará con la presencia de la autora Irma Basarte Diez, que junto a José Benito Ruiz Limiñana firma las dos publicaciones. Ambas obras recogen y ponen en valor un patrimonio vinculado a la arquitectura popular y a las formas de vida tradicionales de numerosos territorios españoles. La elección del Palomar de Carracedo del Monasterio como escenario de la presentación pretende poner el foco en la riqueza del patrimonio etnográfico de Carracedelo y de la comarca berciana, donde los palomares constituyen una de las construcciones más características relacionadas con el mundo agrícola y la vida rural. Durante el encuentro, Basarte explicará el trabajo de investigación y do - Fray Gerundio predicador
«No sabía leer ni escribir y ya sabía predicar» Eso dice Isla de su pupilo. Y pone de ejemplo una de las veces en las que el niño asistió a un espectáculo que le cautivó. Fue que el predicador, camino de su destino, hizo parada en la casa del tío Antón y allí ya cautivó al niño con su parla y su desparpajo mental. «En cierta ocasión estuvo en su casa, a la cuesta del mes de agosto, un padrecito de estos asustados, con su poco de copete en el frontispicio, cuellierguido, barbirrubio, de hábito limpio y plegado, zapato chusco, calzón de ante; y gran cantador de jácaras a la guitarrilla, del cual no se apartaba un paso nuestro Gerundico porque le daba confites. Tenía el buen padre. mitad por mitad, tanto de presumido como de evaporado, y comentaba cómo, estando él de colegial en uno de los conventos dee Salamanca, le había enviado su prelado a predicar un sermón de ánimas a Cabrerizos, y que habían concurrido a oírle muchos colegiales mayores, graduados, y catedráticos, de aquella universi
29/03/1995 