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- Promesas en alto, problemas en pausa
Todo enmudece en campaña electoral para dejar paso a las alfombras , guardadas en el trastero de las cosas que vas a necesitar cada cuatro años y a los gritos entre aplausos de los mítines vacíos. Ahora se desempolvan y se pisan con zapatos nuevos, tal vez los mismos que, hace idéntica cadencia, recorrieron ese suelo. Todo se calla, incluso los políticos, que viven su particular encierro en el «se vende» de sus discursos frente a las respuestas que les piden los de la calle. No les deja la ley, justifican. Y se callan, como si fueran los que les reclaman los que quisieran saltarse una norma que no han escrito. Toral de Merayo pasa diez días tiene agua. Columbrianos fotografía su «zona de guerra», con baches a punto de devorar coches. Fuentesnuevas y Cuatrovientos salen a la calle a pedir que se les recuerde. Pero es campaña. Y reciben silencio con puntilla y amenaza: «ya hablaremos, ya…». La cadencia de la vida sigue: Peñalba mira de reojo su montaña y el cementerio, en una reflexión tenebrosa - Como una niña en Navidad
Navidad, esa época mágica del año. En algunas ocasiones afortunadas tenemos la dicha de poder repetirla y que no se limite solamente a diciembre y por eso me encanta la época de campaña electoral. Ahí vuelvo, más que en ningún otro momento, de nuevo a la infancia. Soy una niña otra vez, maravillada ante una tienda de juguetes. Cantidad de cosas podrían ser mías. Solo tengo que pedirlas. Solo tengo que esperar al día mágico en que todos mis deseos se harán realidad. Relleno una carta, la meto en el buzón o la entrego en mano y a esperar para recoger el resultado de mi petición. Es tan fácil, tan sencillo, que nada puede fallar. Y no lo hace. El día indicado, puntualmente, recibes lo que has pedido. Bueno, casi todo, pero algo bueno recibes. A veces te llegan cosas que no pediste, pero como mágica que es la época, quien te lo deja, sabía que te encantaría. Y nunca defrauda. Pues los períodos electorales son lo mismo. Tras cuatro años ocultos, de pronto, aparecen unos personajes mágicos con - Ya empezamos: ¡aquí hay certezas!
Hace algún tiempo que no me encontraba con las banderolas anunciando las elecciones, en este caso me refiero a las Cortes de Castilla y León del 15 de marzo de 2026. Me encuentro con la cara de Alfonso Fernández Mañueco empujando a sus candidatos y acompañado con el correspondiente eslogan de campaña que, como no, después de haberlo pasado por el cedazo del comité de campaña, ya queda poco para la hora de la verdad. Confieso que, al advertir los carteles y demás medios ensalzando las virtudes de los candidatos, casi me llevo un sorpresa al pensar que Mañueco lo que anunciaba eran «cerezas», en lugar de certezas, lo cual, en cualquier caso, es mucho arriesgar. El peso de las mujeres se va haciendo notar en las listas de mayor importancia así como en los cargos orgánicos de cualquier partido. Me alegro comprobar como las mujeres han pasado de ser solo nombres para rellenar, a ser las que salgan a dar la cara en los respectivos partidos con un bagaje, en muchos casos, ya demostrado, a ser las caras vi - Pensar está sobrevalorado
Este fin de semana se celebró en Barcelona la gala de los premios Goya, fiesta del cine español. Enhorabuena a los premiados por ese merecido reconocimiento a su trabajo. El cine forma parte de la cultura, alimento de la mente, esencial en la supervivencia de una sociedad. Ahora, por desgracia, la cultura en general no atraviesa su mejor momento. Las creaciones genuinas, las formas diferentes de ver el mundo que nos ofrecen el cine, el teatro, la literatura y demás expresiones artísticas, nos conducen a ser más abiertos y receptivos ante nuevas ideas, a formar una opinión propia, un pensamiento crítico. Sin embargo, con la irrupción de la IA en nuestras vidas, sobre todo como consecuencia de su uso sin control, parece que eso de pensar por nosotros mismos se ha quedado obsoleto, está sobrevalorado. Y mientras nosotros sucumbimos a la tecnología y dependemos de ella para casi todo haciéndonos más y más vulnerables, los que controlan estas potentes herramientas las ponen a disposición del mejor postor - Cortázar y su camino de escritor
Julio Cortázar, unos de los escritores argentinos más reconocidos, impartió en octubre y noviembre de 1980 un curso de literatura en la Universidad de California, Berkeley. Las clases se celebraban los jueves de dos a cuatro de la tarde y estas trece horas se transcribieron. En ellas habla de los caminos del escritor, del cuento fantástico, el cuento realista, la musicalidad y humor en la literatura, lo lúdico en la literatura y la escritura de Rayuela, de erotismo y literatura («decir literatura y vida para mí es siempre lo mismo»). Piensa que antes de adentrarse en el cuento latinoamericano es 'provechoso' hablar de la forma en que se fue moviendo dentro de la actividad literaria durante treinta años: su camino de escritor. Y dice que ha pasado por tres etapas: estética, metafísica e histórica. Estética: «Un mundo en el que había que dar todo lo que se tuviera, todos los recursos y todos los conocimientos para tratar de alcanzar un nivel literario lo más alto posible (…) donde lo literario era
21/03/1980 