Noticias
- La Agencia Española del Enfurruñamiento
Todos lo estiramos lo que pudimos, pero sin duda Gonzalo y Pablo fueron los plusmarquistas. Ponerle fin a un Erasmus no es fácil porque por un lado sientes la pasión del estudiante cuando dices «te voy ir a ver seguro» y por otro la resignación del jubilado cuando dices «ojalá coincidamos algún día». Durante el curso descubres la inmensidad del mundo gracias a tus nuevas amistades, todo te parece tan posible como imposible, pero en el momento de las despedidas el planeta vuelve de forma brusca a sus medidas, un Big Bang del revés, y da igual que seas polaco, griego o portugués porque te resulta insoportablemente claustrofóbico. Por eso todos íbamos retrasando el momento del regreso, inventándonos exámenes de última hora, fiestas a las que no podíamos faltar o viajes de fin de curso (como si el resto del año no lo hubiera sido) que pusieran la guinda a una experiencia así. «Daros cuenta», turraba yo al personal por entonces, «que esto no vuelve». Los exámenes acabaron a primeros de junio y - Reino de Rotonda
Después de Francia, la inventora, y Reino Unido, donde se usan al revés, el nuestro es el país con más rotondas en términos absolutos y per cápita. Aunque lo de cápita depende, pues hay que dividir entre quienes son más listos que los demás y usan el carril interior como les da la gana y los que usan el exterior para tener razón y ser más listos que los demás. Pero las rotondas son, sobre todo, 'omphalos', esfínter y vórtice de significados. Sin exagerar. Preocupa lo que se pone en ellas más que lo que pasa por ellas, y en León sublimamos la costumbre de dotarlas con lo mejor de nosotros. Pinilla, barrio dedicado aún a la distinguida memoria de un 'camisa vieja' falangista cuyo nombre resiste al cumplimiento de la ley, quizás por haber participado en la fundación de Alianza Popular, asiste al derribo de una fuente de glorieta (por oscuras razones aquí no se dice rotonda) para instalar otro bibelot en el mismo y redondo sitio. Son tiempos en que la ética importa menos que la estética. Colabor - No me la liéis como con las escafandras
Hace unos cuantos años fuimos un poeta del Curueño y un servidor del Torío a cenar en Casa Juanita Fonda –que regentaba la mi Juanita y cocinaba la mi Argelia– en Pontedo. Al abrirnos la puerta la nuestra Juani nos echó una bronca considerable, por el día en el que acudimos, cuando 24 años antes se había producido lo que llaman un fenómeno interplanetario... – ¿Pero cómo venís ahora? – Cuando nos entró el hambre. – Pues os tenía que haber entrado ayer y os hubierais encontrado con veinte astronáutas que aquí mismo estuvieron cenando. – ¿Con las escafandras?; preguntó el poeta y la histórica mesonera casi montó en cólera. – ¿Cómo que con las escafandras? Eran unos señores muy formales, americanos, y venían con sus señoras. Ya caímos en la cuenta de la temática y le hablamos con gran admiración de los astronáutas, las escafandras y hasta le hablamos de la Escuela de Pilotos que iban a poner en León, «que lo pone el periódico en el que trabaja éste» (por mí). Era tant - Nidos
Dicen que Margarita era una mujer de armas tomar. Que fue camionera durante 30 años, pero hace una década lo dejó todo para cuidar a su hijo. El cáncer se llevó al mismo tiempo al hijo y el fruto del trabajo de toda su vida. Desde entonces, la mujer de armas tomar anidó en su velero convertido en casa, atracado en el puerto de Las Palmas, de donde fue desahuciada esta semana por la autoridad portuaria, alegando que el barco no cumplía las condiciones de seguridad necesarias para ella. Vimos a una mujer derrotada, arrancada a la fuerza de su hogar, mientras sus vecinos, que también utilizan sus veleros como vivienda, gritan «Vergüenza» y cuentan el acoso que sufren y su temor a correr la misma suerte, porque rumores de privatizar el puerto sobrevuelan sobre ellos. Parecía demasiado humana esa preocupación por las condiciones en las que vivía Margarita con sus 71 años. Unos días antes vimos una escena similar. El desahucio, por problemas burocráticos, de un hombre que usaba su roulotte como viviend - Política y políticos
Se acercan tiempos de elecciones. Las primeras, en Aragón, a la vuelta de la esquina. Luego, vendrán las de Castilla y León el 15 de marzo y, más tarde, a mediados de año, las de Andalucía. Serán algo así como el proemio de unas municipales, que en poco más de doce meses colapsarán el país de actos electorales, mítines y urnas. Y un saco de promesas falsarias. En este sentido los partidos políticos –tanto los que 'mandan' como los que no–, están en permanente campaña. Sin descanso. Un sinvivir, que diría Marcelo, parroquiano del Mercado y héroe reconocido de la batalla de El Escamplero. Incluso y por arte de birlibirloque las formaciones se han convertido en protagonistas indiscutibles tanto de la sociedad civil como de los medios de comunicación, que abren portadas con el mismo soniquete. Pero es lo que hay y ya no se para ni a comer bocadillo. Fabricación en serie. En cualquier caso sí es cierto que no en todas las organizaciones se hila igual de fino. O no se utiliza de la misma forma e
21/10/1957 