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- A la luz del cigarro
No hay lugar de origen en las fechas navideñas, pues las fronteras se diluyen entre excesos y derroches. La iluminación parece conducir al viandante a un único destino: el hogar. Y, aunque cada uno a cada cual, las diferencias no se presentan notables por tratarse esa 'vuelta a casa' y esas reuniones anuales de unas costumbres tan adheridas y extendidas que hacen de la Tierra una esfera perfecta sin relieve ni detalle; un punto de luz abrumador que destila grasas, alcoholes etílicos y colesterol en la plena inmensidad del universo. Lo único que hace recobrar la cordura tras tal enajenación es abrir el periódico un 7 de enero y encontrar en la misma página las advertencias sobre las zonas de la provincia que se encuentran en peligro de desertificación y sobre los municipios que podrían correr el riesgo de inundaciones. Una página paradójica que refleja con dos titulares las dicotomías de estos lares y de este mundo en general. Que, además, hace regresar al lector en un instante a ese lugar que abarca - ¿Es legítima la violencia contra una dictadura?
Ahora que todos nos hemos convertido en expertos en operaciones militares, geopolítica y derecho internacional tras la jugarreta liderada por Donald Trump en Venezuela, es un buen momento para reflexionar sobre la legitimidad de la violencia. Antes de compartir mis dudas e incógnitas sobre este asunto, que quede constancia de que, para mí, el pueblo venezolano es víctima de una dictadura y de que lo ordenado por Donald Trump vulnera el derecho internacional y es un claro ejemplo de la vigencia de la ley del más fuerte. Estas aclaraciones son interesantes para que nadie tenga la tentación de tergiversar las muchas preguntas que me asaltan. ¿Quién puede utilizar legítimamente la violencia dentro de un país? En una democracia, el Estado tiene el monopolio del uso legítimo de la violencia a través de sus Fuerzas de Seguridad y los ciudadanos solo pueden utilizarla excepcionalmente en casos de legítima defensa. Pero cuando hablamos de una dictadura, entiendo que la violencia, traducida en asesinatos o tor - La paguita
Se habla mucho y se opina más de las dichosas «paguitas», que no son otra cosa que ayudas a la subsistencia de las personas para evitar la exclusión social y el aumento de la exposición de las personas a la pobreza en una sociedad democrática del siglo XXI. Dentro de esta lamentable y errónea determinación que tanto sirve a unos y otros para fomentar la violencia, el odio, el rechazo y los ataques al otro o al diferente, se encuentran muchos de los programas de protección e inserción social (Ingreso Mínimo Vital-IMV, prestación para necesidades básicas, subsidios de emergencia, servicios de apoyo socio laboral, etc.) y una de ellas es la conocida como Renta Mínima de Inserción (RMI). Nuestra Comunidad Autónoma le ha dado el nombre singular de Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC), negociada y acordada por el Dialogo Social, como ayuda económica para proporcionar medios y apoyos necesarios para atender las necesidades básicas de subsistencia. Repito, atención a necesidades básicas de subsisten - Gym
Viejo chiste para encabezar. Dos amigos: «Estoy pensando en ir al gimnasio, como el año pasado / ¿Que ya fuiste? / No, que también lo pensé». Puesto que en enero todo son planes con un año por delante para incumplirlos, uno se había planteado apuntarse al gimnasio, más que nada por ver qué se cuece allí. Más en serio, hay otras razones que lo justifican. Estamos en León, en meses de mal tiempo es chungo el deporte al aire libre, aunque esa fuese la opción preferida, por menos insana, más divertida, competir con amigos en el tenis o en el fútbol, salir en bici, esas cosas. Pero hay que ser realistas, se hace hasta arriesgado practicar deporte a dos bajo cero. De forma que hay que buscar plan B y pasar por el aro de un código QR si quieres cumplir tu sueño, aunque no sea nada húmedo sino más bien el sueño ajado de la madurez tardía (soñar es gratis y los sueños insondables, atrevidos: uno soñó con la tableta de Nico Willians, los tríceps de Cacho el chico meteorólogo, quizá los aductore - Dios a la vista
El viejo teléfono móvil de mi marido se resiste a dejar este mundo. El aparato no va a permitir que el de los Reyes Magos le destrone dejándolo tan solo en un recuerdo, un anacronismo, un cachivache trasnochado. Por dos veces sonó la alarma esta mañana turbando la paz pese a haber sido por dos veces desactivada. Y al reclamo le acompañó el brillo de la pantalla. Luz persistente, insistente, invasora. Como se ha convertido casi en constante el álbum 'Lux' de Rosalía, preñado de canciones con alusiones a referentes místicos en unas letras que trascienden este mundo para abrazar el otro. Búsqueda obsesiva de Dios que aparece como un 'stalker', «Detrás de ti voy yo que siempre espero que vengas a mí» y otras veces se derrama en una jaculatoria: «Quién pudiera vivir entre los dos, primero amor al mundo y luego a Dios». Una Rosalía vestida de blanco con toca cubriéndole casi enteramente el pelo. Semejante a la que eligió de novicia Ainara, la protagonista adolescente de la película 'los domingos'
26/05/1955 