Noticias
- A contracorriente voy
Comprenderá, lector, que siendo este aprendiz de escribidor del plan antiguo, si no ya del arcaico, todavía conserve, en su mente y corazón, vivos ecos de una utopía y memoria de conquistas (democráticas). De manera tal que aun alejado del fragor de la batalla electoral -antes solo eran campales y encima las perdía, perdíamos a palo y tentetieso- y harto desencantado de muchas cosas, de unas por no llegar, de otras por haberse pasado, no vea partido o candidatura alguna que represente totalmente lo que política y socialmente deseo o utópicamente sueño, mas, sin embargo, sí sienta y sepa cuales son los que representan al cien por cien lo que, repito, política y socialmente detesto. La soledad política acaso la deba a mi espíritu crítico y al vital conocimiento de lo «humano, demasiado humano»; lo reprobado, amén de por iguales razones, por memorias y experiencias o «a otro burro con esa albarda» o cuento. Sí, solo sigo las referencias de la campaña electoral en muy tempranas noticias radiofó - Nueva dimensión
La tarde era pesada y teñida por la cortina de lluvia primaveral. Más que por cualquier otra cosa, como respirar el aire limpio, Laura y Pablo prepararon al niño y decidieron dar un paseo para ver escaparates, negocios desaparecidos, pisos inalcanzables y luego, entrar a una cafetería. Pero Pablito estaba rabiado. Empezó con un bostezo, blabuceos y finalmente un llanto que fue «in crescendo» hasta convertirse en un gañido insoportable, justo en el momento en que estaban dispuestos a entrar en el bar. «Anda Pablo, dale el chupete al niño, a ver si calla» -dijo la mamá-. Pero el nene, apenas mordida la silicona, la escupió con tal fuerza que fue a parar al centro de la calle. «Con qué ímpetus viene esta juventud»-dijo el padre, con orgullo-. Los inexpertos papás hicieron cábalas. «Tendrá hambre», pero rechazó el biberón. «Tendrá gases», y le de dieron unas palmaditas en la barriguita pero no eructó. Finalmente el pestilente aroma que despedía les dió la respuesta: «Osti, se ha cagao» - Europa está en crisis, España más y CyL también
Al hilo de las recientes declaraciones del Premio Princesa de Asturias de Humanidades, el filósofo surcoreano Byung -Chui Han, y de los comentarios sobre sus ideas filosóficas, se me ocurren algunas reflexiones trasladas a nuestro país y a nuestra Comunidad Autónoma. Vivimos tiempos sin entusiasmos, sin objetivos trascendentes, buscamos como alocados el placer inmediato, huimos del sacrificio, del dolor y combatimos este al menor síntoma con multitud de analgésicos, cada vez socializamos menos y nos refugiamos en las redes sociales, atiborrándonos de información continua y no de conocimientos, sin darnos cuenta que son un remedio temporal que conduce al aislamiento y a la insatisfacción. Nuestros gobernantes no plantean proyectos ilusionantes y solo abordan las necesidades cuando ya son un problema grave y no tienen solución a corto plazo, como el actual de la vivienda o el de la creciente soledad de muchas personas abocadas a salidas drásticas como el suicidio en el que somos uno de los campeones de E - Que paren el mundo que me quiero bajar
Desde hace un tiempo a esta parte hay un interminable ruido de fondo. Una monotonía de disco rayado, como la de aquellos vinilos de antaño que se empecinaban en el mismo surco una y otra vez sin tregua ni descanso. Se debe a un estancamiento en el proceso racional que amenaza con tender al infinito. Como el universo. Tan grande puede ser la necedad humana que, tomada como ejemplo físico o matemático, nos aclararía ese concepto inabarcable en un simple ejercicio de introspección: «el infinito» nos habita en forma de estulticia. Todo es cuestión de conocerse a una misma. Esto podría tener su gracia si no fuera porque implica un sufrimiento feroz (ajeno y propio). También desde un tiempo a esta parte, esto me parece Babel. Aquella mítica ciudad en la que todas hablaban sin parar, pero nadie entendía lo que decía nadie. Y así fue como Nadie pasó a ser el personaje más relevante de la historia.El caso es que en esta falta de entendimiento hay un componente grande de interés por el desinterés. Da per - Luis Fernández Hebrero expone en León: "Lo que me gusta en los cuadros es la pincelada"
Luis Fernández Hebrero es un autor que se prodiga en nuestra ciudad, ya que cada dos o tres años expone en la galería Alemi. En esta ocasión presenta algunos paisajes ya conocidos junto con otros más recientes y, acerca de la continuidad de su obra con respecto a exposiciones anteriores dice: «No soy de cambios drásticos, pero yo sí me noto una evolución, los cuadros más cuajados, más hechos y más seguros, con más calidad, creo que se va notando la madurez, porque llevo muchos años pintando». [articles:108600] La obra que expone combina cuadros que ha realizado hace tiempo con sus últimas creaciones. «Estoy muy satisfecho con esta exposición, presento sobre todo paisaje, pero tiene un aire un poco diferente, me gusta introducir un poco más el azul, las casas que antes eran unas casitas de pueblo, ahora resultan más actuales», comenta: «Las composiciones son las que yo trabajo y me gusta trabajar el agua y la zona de contacto entre la tierra y el agua, las orillas, ese detalle es una constant
10/08/1947 