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- Recuento de ausencias
Era entonces, cuando mi padre lo sacaba por la ventanilla del coche, y entonces, un pequeño vendaval inesperado ponía en formación el vello de su robusto antebrazo, mientras una sensación de alivio tonificaba su cuerpo y ánimo, bastante indoblegable por el peso de las preocupaciones cotidianas. Él era roca, aunque luego afloraran sus lágrimas de niño ante el 'Marcelino Pan y vino' de Pablito Calvo. – Garrafe siempre ha sido el cambio de ribera a montaña. Sentenciaba Y es que aunque el Torío seguía su curso compañero, el avistamiento del Pico Polvoreda, la Peña Galicia y otras cumbres hermanas, nos traía ráfagas de brisa más ansiadas que otra cosa. Este hecho se producía justo al culminar la cuesta de la carretera León-Collanzo a su paso por Garrafe. Y era entonces, cuando el chorro de la voz ranchera de Aceves Mejía timbraba con especial brío en el rasiocasete del Seat 1430. Ayer nos acordábamos mi madre y yo, cuando veníamos hacia Matallana para iniciar el veraneo. Y sin quererlo, bajo el - Movimientos extraños
La mala gestión política se ha cebado con la provincia de León en muchos aspectos, pero sin duda el más llamativo, flagrante y escandaloso es el ferroviario. Todo empezó cuando ZP –que antes de dedicarse al crimen organizado fue Presidente– decidió cargarse nuestra hermosa Estación de Norte. Nos explicó entonces, que era un paso necesario para eliminar el paso a nivel del Crucero, y mandó edificar la nueva estación con carácter provisional. Una vez terminado el soterramiento, la Estación del Norte recuperaría su antiguo esplendor, y la provisional se dedicaría a usos administrativos. Pero ya se sabe que en esta vida nada es para siempre excepto aquello que en España se califica como provisional, así que la nueva estación siguió cumpliendo su función per secula seculorum, y la antigua se convirtió en una explanada bastante hortera que los niños usan para patinar. Este triste relato queda en una anécdota si lo comparamos con el drama de la Estación de Matallana. En julio de 2019 el propio - Al son del indiano
Los asturianos sabemos bastante de emigración. En nuestras familias no faltan casos de abuelos y bisabuelos que dieron el salto a ultramar por motivos políticos o económicos. En mi caso, por ejemplo, tres tíos se fueron a Cuba, México y Venezuela. Algunos volvieron con una fortuna suficiente para poner una tiendina de alimentación o un hotel de cuatro estrellas en algún pueblo costero. Muchos construyeron su hermosa casona familiar con su palmera gigante a la entrada. Otros hundieron sus raíces en las Américas, allí formaron sus familias, acostumbrándose al chile, al café aromático y las sabrosuras del Caribe. Estos días se debate acaloradamente sobre la llamada «ley de nietos», una estratagema más de Sánchez para perpetuarse en el poder y conservar su tiránico aforamiento, queramos o no los españoles. Feijoo apuesta por una ley que no incluya exclusivamente a exiliados políticos sino a todo tipo de emigrantes. Con todo mi cariño hacia aquellos que partieron y sus descendientes, yo veo esta - TAMBA: la personalidad de una cocina que mira a la montaña
En La Pola de Gordón, Hotel Bicis & Vacas se ha convertido en una de las propuestas más singulares de la comarca. Dispone de 14 habitaciones climatizadas, con baño privado, terraza y vistas a la montaña. Un espacio donde naturaleza, hospitalidad, deporte y gastronomía se dan la mano para mostrar la esencia del Alto Bernesga. De esa filosofía nace TAMBA. Tras tres años de evolución, el restaurante ha encontrado una identidad propia y una personalidad gastronómica definida, consolidándose como un destino en sí mismo para quienes buscan una cocina honesta, cuidada y profundamente ligada al producto. La personalidad de TAMBA se percibe desde el primer momento, tanto en el ambiente acogedor de la sala como en una cocina que ha encontrado el equilibrio entre tradición y creatividad. Su filosofía: trabajar con excelentes materias primas y ofrecer una experiencia que refleje el auténtico sabor de la montaña leonesa. Algo que se plasma en su nueva carta de verano, donde conviven recetas tradicionales, p - Complementarios
Aquella visita a la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión del año 2023 resultó muy fructífera. Me hice con dos libros que no me costaron mucho y que parecían esperarme. Uno, 'Llámame Brooklyn' de Eduardo Lago, premio Nadal 2006, costaba solo siete euros, y el otro, 'El Horla y otros cuentos fantásticos', de Guy de Maupassant, el increíble preció de tres euros. En total diez euros. Como un jugador cauto decidí no arriesgar más y no volver por la Feria, conformarme con una visita, algo raro en mí que suelo repetirme y hacer más de una. Con Eduardo Lago comí unas almejas preparadas con cebolla y vino blanco en la boardilla que Jesús Imirizaldu (compañero de colegio mayor y autor del libro 'Monjas y beatas embaucadoras') tenía en la calle Olivar del barrio de Lavapiés, en la primavera –mes por determinar– del año 1978. No supe nada más de él hasta que escuché la noticia de que le habían concedido el Premio Nadal. No recuerdo de qué se habló en aquella frugal comida (creo que no hubo postre
15/02/1889 