Portada del periodico La Nueva Crónica:
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Noticias
  • "Les arrebatan lo que creen que es más preciado para ellas: Sus hijos"
    Los lunes siguen sin sol. Este lunes tuvo lugar una nueva concentración de la Plataforma Contra la Violencia Machista de León. Botines volvió a ser el escenario del dolor y la indignación por la lacra de los asesinatos a mujeres y a sus hijos. Así lo denunció la plataforma en el manifiesto en el que pidió redoblar los esfuerzo para evitar que no se deje de avanzar en la lucha contra la violencia machista. Seguimos insistiendo para denunciar y hacer visible la violencia estructural, afirmaron, insistiendo en que la violencia machista también les arrebatan lo que creen que es lo mas querido y preciado para ellas Sus hijos.También los ayuntamientos de la provincia respondieron a la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias Femp para realizar concentraciones silenciosas en solidaridad con las últimas víctimas de violencia machista y como demostración de unidad para acabar con esta lacra. Unámonos activamente, sin descanso, contra la violencia machista, señaló el presidente de
  • Los curas Atila y las cigüeñas desahuciadas
    Hubo un tiempo, anterior a las redes sociales, en los que era muy frecuente en la sección de Cartas al director la del párroco de Santa Marina de los años 80 quejándose de la suciedad, el ruido y el peligro de daños estructurales en la torre que provocaba el nido de las cigüeñas. Ciertamente era ‘una bendición’ para los periódicos pues se llenaba la sección durante varios días entre partidarios y detractores, aquello que un fallecido columnista Chencho bautizó con ironía como ‘Grajos —con perdón— contra cigüeñas’. No hace falta recordar que entonces aún eran habituales los curas con sotana que le valían el apelativo que el columnista explicaba que era cariñoso y coloquial.El problema llegó con el tiempo a la Catedral, corriendo peligro los frágiles pináculos, a los que se quiso poner una especie de plástico protector en el que las cigüeñas resbalaban... pero que tampoco escapó a la socarronería cazurra que hablaba de condones.En fin, una vieja batalla en la que se colaba a v
  • Cuarentena
    Cuarenta días y cuarenta noches es un plazo suficiente y razonable así para que la existencia tuerza hacia uno u otro lado como para que un virus criminal se aparte de nuestro entorno. Esto hemos aprendido en carnes propias acerca de la dichosa cuarentena y toca ahora aplicarlo con inteligencia en otros ámbitos de la vida donde se requieren treguas y no urgencias, reflexión y no arrebatos, calma y no ansiedad. Reconociendo, eso sí, que la frontera es la que es y que más allá de ella los sueños se hacen añicos y todo lo demás se disuelve en una dilación insoportable. No hay prórrogas en esos partidos.Pongamos por caso un indulto o cualquier otra decisión política. Su adopción merece al menos su tempo, y la divergencia, proyección. De lo contrario, como nos ocurre, hay prontos y hay reacciones, aunque escaso pensamiento; hay posturas y gestos, pero dudosamente construcción colectiva; hay mayorías y consignas, pero poca democracia. Si antes de que un gobierno decida algo, lo que sea, por lo general
  • Es la brisa y el sol
    Cuando llega el calor los chicos se enamoran, es la brisa y el sol. Así ha sido siempre y así será. Y en la frase de Sonia y Selena se esponja la esencia misma de la humanidad, del mismo modo que en el canta, oh musa, la cólera del pélida Aquiles que dijo Homero o aquel arranque de Charles Dickens con era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos.Porque sí, la vida es un torrente que se puede intentar encauzar, pero nunca detener. Vas por el Húmedo los viernes o sábados y parece esto Ibiza en verano. Unas sonrisas de oreja a oreja, voces, ruido de hielos contra cristales, alegría. Sabemos que hay agoreros señalándonos y diciendo que no hay que bajar la guardia. Y es verdad sigue muriendo gente cada día y la incidencia del coronavirus no desciende hasta niveles de despreocupación. Pero explícale a alguien que ya tiene a sus padres o abuelos vacunados que todavía tiene que sacrificarse, practicar la distancia social y evitar las aglomeraciones. Cuando tus actos, aunque sean aparentemente í
  • El vencejo máquina
    Con estas temperaturas que avisan de que ya no hay vuelta atrás, y a la hora a la que normalmente se dejan caer los brazos con satisfacción por lo hecho en la jornada o frustración por lo dejado de hacer es cuando estos pajarines hacen visible su vuelo. Volar no han dejado de volar en muchos meses, ya que viven volando, literalmente, los vencejos. O sea que cazan, comen, se dan cariños y duermen sin posarse en tremendamente largo tiempo. O viven deprisa, o tienen una gran adaptación al medio, se diría según se mire con las gafas de la literatura maldita o de la divulgativa. El miércoles me asomé a verlos como el resto de los días, aunque no los oía piar. No estaban. Y me asaltó la congoja. Ya no vendrían al patio de mi casa, anticipé. De hecho, los veía a lo lejos, sobre otros edificios, y maldije envidioso por su cambio de manzana. No obstante, me senté a esperar. Y un ratito después se hicieron cargo y empezaron a dejarse caer, como siempre. Con el tirurírurí de carrusel festivo de las bandad