Previous Día anterior
Día siguiente Next
Previous
Next
Portada del periodico Menorca:
Newspaper website Sitio web




Recognized text:
MENORCA

EDITORIAL MENORCA S.A.

l

Año LXXVIII. Número 26.758

l

Jueves

21 de marzo
2019
Precio 1,20 €
www.menorca.info

DEPÓSITO LEGAL ME-1-1958

Sílvia Anglada,
premi dels experts a
la millor xef de l’Illa

Los guías piden una
calle en Maó para
Margaret Murray

Borja Rodríguez
se pone al frente
de la ONCE

Els periodistes i escriptors gastronòmics distingeixen Torralbenc com a restaurant revelació de 2018. MIRA ● Pàgina 23

El colectivo reclama al Ayuntamiento reconocer a la arqueóloga que excavó Trepucó
en 1930. CULTURA ● Página 20

Sustituye en la dirección a
Juanjo Villalonga, y promete
cercanía y disponibilidad.
LOCAL ● Página 10

LOCAL

80 MÁS EN 2018  Según el INE, ya son 3.137 los que residen fuera de España. ■ LOCAL 7

Los menorquines en
el extranjero se han
triplicado en diez años
 El éxodo de personas a otros países
continúa aumentando, aunque el ritmo
se ha ralentizado de forma más reciente

 Maó es el municipio que aporta más
emigrantes, con 1.325 registrados, por
los 1.239 de Ciutadella y los 174 de Alaior
DEPORTES

El Hestia
Menorca y sus
argumentos
para pelear
la salvación
●

●

El Salón de Pasos Perdidos del Parlament acogió ayer el acto de presentación y firma del documento.

Apoyo de los partidos
de izquierdas al pacto
por la equidad de 0-3

 PSIB, Podemos
y Més suscriben
el documento
 PP, Ciudadanos
y PI lo estudiarán
LOCAL ● Página 5

Entre ellos, que un polígono
industrial pase a ser autosuficiente. ● Página 6

TEMA DEL DÍA ● Páginas 4 y 5

El Consell defiende el
acuerdo financiero
con el Govern por la
incertidumbre judicial
SUCESOS ● Página 11

El preso que agredió
a un funcionario
es trasladado a una
cárcel peninsular

Página 25

La Balear
respalda la
candidatura
de Ciutadella
para la Copa
2020 Página 27

PODEMOS

La UE valida
ocho proyectos
pioneros en
energía para
Menorca

MIRA ● Página 22

Comienza una
primavera que se
prevé con calor y
escasa lluvia



Noticias
  • L'aferrada de Turnbull
    La migració de centenars de menorquins a la Florida durant el segle XVIII conté tots els ingredients d’una gran novel·la històrica: misèria, promeses de prosperitat, enganys, supervivència i exili. Josep M. Quintana (Alaior, 1950) ho ha entès perfectament i recrea aquell episodi tràgic amb solidesa narrativa i rigor documental a El gran èxode dels menorquins.Seguir leyendo ...
  • Un 'ciutadellenc' en la Final Four de baloncesto en Atenas
    Impresionante. Dentro de la gran e histórica noticia que supuso este miércoles por la noche la machada del Valencia Basket de remontar un 0-2 en contra en cuartos de final al Panathinaikos y clasificarse por vez primera para la Final Four de Atenas, hay un nombre propio menorquín: Lluís Arbalejo, el director deportivo de la entidad 'taronja', que personalmente vivirá también su primera F4 en Atenas.Seguir leyendo ...
  • Qui vol vendre pisos?
    .Seguir leyendo ...
  • Engañabobos
    Los políticos viven en modo campaña electoral 365 días al año y ahora que faltan doce meses para la cita con las urnas las proclamas se intensifican. Pedro Sánchez lleva meses presumiendo de cifras económicas, cuando todos sabemos lo que enmascaran esos números. No porque seamos extraordinariamente inteligentes, sino porque vivimos a ras de suelo, en contacto –a menudo violento– con la realidad. Se vanagloria de que por primera vez en España las personas ocupadas superan la barrera de los 22 millones. En un país de cincuenta millones de habitantes, de los que diez son pensionistas, tres son parados cobrando prestaciones y otros ocho son menores de 16 años y no pueden incorporarse al mercado laboral. Nuestro sistema productivo tiene una tasa de actividad del 58 por ciento, lo que implica que el resto, 42 de cada cien habitantes, ni trabaja ni le interesa trabajar. Pensemos que en Francia esa tasa alcanza el 75 por ciento y en Alemania, el ochenta. Así que ahí tienen nuestros mandamases mucho que re
  • Suscríbete ya
    La verdad es que las suscripciones existen desde hace mucho tiempo. Suscribirte a algo era una característica que denotaba cierto prestigio y, desde luego, un serio interés por aquello a lo que se suscribía la gente. Mi abuelo, que no leía nada salvo el periódico, estuvo suscrito a diferentes colecciones de libros y de revistas. Recuerdo una enciclopedia de Cataluña –mi abuelo había nacido en Lliçà d’Amunt– que siempre tuvo un lugar preferente en la librería de su salón. También otra de grandes clásicos de la literatura universal, y unos tochos enormes de obras de Josep Pla traducidas al castellano cuyas páginas estuvieron pegadas –cosidas, se decía– hasta muchos años después. Aquellas eran las cosas a las que uno se podía suscribir. Pagando, por supuesto. Puesto que suscribirse significa abonarse o registrarse para recibir servicios o publicaciones periódicas. Mis padres también estuvieron muchos años suscritos a «La Vanguardia», hasta que se dieron de baja porque un vecino que s