Previous Día anterior
Día siguiente Next
Previous
Next
Portada del periodico Menorca:
Newspaper website Sitio web




Recognized text:
MENORCA

EDITORIAL MENORCA S.A.

l

Año LXXVIII. Número 26.716

l

Jueves

7 de febrero
2019
Precio 1,20 €

www.menorca.info

DEPÓSITO LEGAL ME-1-1958

Els interessants
tresors dragats
del port de Maó

«Convivir con el
cáncer está ya
normalizado»

Ana B. Sintes, una
estrena literària de
llarg recorregut

Les peces s’exposen al Museu,
i entre elles destaquen una espasa i un punyal del segle
XVIII. MIRA ● Pàgina 21

El médico Javier Cortés, presidente de AECC en Balears,
asistirá mañana a la gala de
la entidad. LOCAL ● Página 10

La seva primera novel·la,
«Evengarg, Herederos de la
Guerra I», continuarà amb sis
més. CULTURA ● Pàgina 20

103 DURANTE 2018  Dos de cada tres, controlados desde la Comisaría de Ponent. ■ TEMA DEL DÍA 4 y 5

La Policía controla 47
órdenes de protección
a víctimas de maltrato
 Nueve agentes de la UFAM se encargan
de la seguridad e investigación de los
casos, que en estos momentos son 24 en
la zona de Maó y 23 en la de Ciutadella

La mujer apuñalada por su
expareja en enero teme que
cumpla su segunda amenaza

LOCAL

La recaudación
de la ecotasa
se dispara un
82 por ciento
en 2018 Página 6
●

LOCAL ● Página 9

Aumenta la entrada
de mercancías en el
puerto de Maó tras
tres años de bajadas
SUCESOS ● Página 11

Once cámaras se
encargarán de
contar el aforo en las
fiestas de Sant Joan

DEPORTES

El Madrid
arranca un
empate en
el Camp Nou
●

Páginas 22 y 23

El Mercadal, a
continuar con
su recuperación
en Muro Página 24
●

Zona de la urbanización de Ciutadella en la que se prevé la construcción del nuevo establecimiento hotelero.

Nuevo complejo
para Cala en Bosc

 Concedida la licencia
para la construcción de
un hotel-apartamento
de 4 estrellas superior y
182 plazas LOCAL Página 7
●

Semedo y Vinicius.

Baskonia,
Gijón o Àvila, lo
que le espera al
Hestia Página 25
●



Noticias
  • L'aferrada de Turnbull
    La migració de centenars de menorquins a la Florida durant el segle XVIII conté tots els ingredients d’una gran novel·la històrica: misèria, promeses de prosperitat, enganys, supervivència i exili. Josep M. Quintana (Alaior, 1950) ho ha entès perfectament i recrea aquell episodi tràgic amb solidesa narrativa i rigor documental a El gran èxode dels menorquins.Seguir leyendo ...
  • Un 'ciutadellenc' en la Final Four de baloncesto en Atenas
    Impresionante. Dentro de la gran e histórica noticia que supuso este miércoles por la noche la machada del Valencia Basket de remontar un 0-2 en contra en cuartos de final al Panathinaikos y clasificarse por vez primera para la Final Four de Atenas, hay un nombre propio menorquín: Lluís Arbalejo, el director deportivo de la entidad 'taronja', que personalmente vivirá también su primera F4 en Atenas.Seguir leyendo ...
  • Qui vol vendre pisos?
    .Seguir leyendo ...
  • Engañabobos
    Los políticos viven en modo campaña electoral 365 días al año y ahora que faltan doce meses para la cita con las urnas las proclamas se intensifican. Pedro Sánchez lleva meses presumiendo de cifras económicas, cuando todos sabemos lo que enmascaran esos números. No porque seamos extraordinariamente inteligentes, sino porque vivimos a ras de suelo, en contacto –a menudo violento– con la realidad. Se vanagloria de que por primera vez en España las personas ocupadas superan la barrera de los 22 millones. En un país de cincuenta millones de habitantes, de los que diez son pensionistas, tres son parados cobrando prestaciones y otros ocho son menores de 16 años y no pueden incorporarse al mercado laboral. Nuestro sistema productivo tiene una tasa de actividad del 58 por ciento, lo que implica que el resto, 42 de cada cien habitantes, ni trabaja ni le interesa trabajar. Pensemos que en Francia esa tasa alcanza el 75 por ciento y en Alemania, el ochenta. Así que ahí tienen nuestros mandamases mucho que re
  • Suscríbete ya
    La verdad es que las suscripciones existen desde hace mucho tiempo. Suscribirte a algo era una característica que denotaba cierto prestigio y, desde luego, un serio interés por aquello a lo que se suscribía la gente. Mi abuelo, que no leía nada salvo el periódico, estuvo suscrito a diferentes colecciones de libros y de revistas. Recuerdo una enciclopedia de Cataluña –mi abuelo había nacido en Lliçà d’Amunt– que siempre tuvo un lugar preferente en la librería de su salón. También otra de grandes clásicos de la literatura universal, y unos tochos enormes de obras de Josep Pla traducidas al castellano cuyas páginas estuvieron pegadas –cosidas, se decía– hasta muchos años después. Aquellas eran las cosas a las que uno se podía suscribir. Pagando, por supuesto. Puesto que suscribirse significa abonarse o registrarse para recibir servicios o publicaciones periódicas. Mis padres también estuvieron muchos años suscritos a «La Vanguardia», hasta que se dieron de baja porque un vecino que s